miércoles, 13 de febrero de 2013

Piense en lo que quiere el cliente


Viví mi infancia con mis padres, pero los veranos los pasaba con mis tíos y mi abuela en el campo. Recuerdo imborrables. Mi tío era el responsable de las labores agrícolas y de los animales grandes, mi tía de los pequeños y del huerto, mi abuela de la casa.

Un atardecer mi tío, junto a un joven bracero querían entrar un ternero al establo, pero el animal no lo aceptaba, estaba bien fuera. Uno empujaba por detrás y el otro tiraba por delante. No había forma. Los dos hombres pensaban lo que “ellos querían, el animal sentía lo que “él quería”. Con mi abuela contemplábamos los inútiles esfuerzos de los hombres….hasta que ella decidió actuar. Pensó en qué quería el ternero, puso un dedo maternal en su boca y dejó que chupara y chupara mientras lo conducía lentamente al establo.